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martes, 26 de febrero de 2013

Va de espías


Llevo varios días dándole vueltas a este tema tan recurrente y mediático. De repente, nos hemos dado cuenta de que Catalunya es un nido de espías. Es curioso que en este serial no se salve nadie: partidos políticos, gobiernos, empresarios, deportistas, etc. Parece ser que todo el mundo tiene motivos para espiar a alguien. Yo me pensaba que estas agencias de espionaje, o de detectives, como se les llama oficialmente, estaban para hacer informes de infidelidades matrimoniales y cosas por el estilo. Pero resulta que no, que por una contrapartida económica también son capaces de inmiscuirse en la vida privada de las personas para…¿para qué? Por lo que estamos viendo, se entiende que para chantajear, no para denunciar posibles ilegalidades o delitos. Se trata de acumular informes y así, cuando se necesite que el adversario haga la vista gorda o cale por algo, se sacan del cajón y ¡ya está!. Hoy tú y mañana yo, entrando en un círculo vicioso cuyo final es pura basura porque todo se vuelve oscuro y transgresor de las leyes y los derechos más elementales.
El mundo de la empresa es muy sensible ante el espionaje industrial, y figura dentro de sus prioridades evitarlo a base de fidelizar el personal con grandes sumas de dinero y extremar las medidas de seguridad. Aún así, son frecuentes las denuncias de espionaje entre las grandes empresas tecnológicas y de investigación. Les va mucho en ello.
También estamos acostumbrados al espionaje deportivo, de tácticas o de jugadores por parte de "visitadores" que recorren, de incógnito las diferentes canchas y estadios deportivos.
Lo que nos ha cogido por sorpresa ha sido el espionaje político, además, de forma chapucera y barriobajera, con grabaciones secretas de conversaciones privadas, o con informes sobre la vida privada.
Esto es lo que ha salido a la luz, pero la pregunta del millón se la hacía hace unos días Francesc-Marc Álvaro en un artículo publicado en La Vanguardia titulado Fuera de Campo: "los nombres que no salen, los lugares que no se mencionan, las relaciones que no se consignan, las declaraciones que se obvian..."
Y efectivamente, da miedo pensar, como la mayoría nos tememos, de que ésto sea sólo la punta del iceberg.
A partir de aquí, todo lo publicado es un puro vodevil. La popular Sánchez Camacho se reúne con la ex de Oriol Pujol Ferrusola, con cita concertada, para que le explique los tejemanejes económicos de su ex, se supone que por venganza (ojo con los/las ex). Cuando se descubre el pastel, Sáncez Camacho denuncia (ojo, a la Policía Nacional) dichas escuchas. Se filtra que el encargo partió del PSC, no entiendo para qué, porque se supone que debería servir para tener una buena baza política ante PP y CiU, pero que se sepa, nunca se ha hecho servir, por lo tanto, o es mentira, que es lo más probable, o quien hizo el encargo se lo debería hacer mirar.
Rápidamente, y como suele ocurrir siempre, las miradas se dirigen hacia la empresa Método 3, que se supone que hizo el espionaje. La prensa se asombra por la existencia de cientos de dossieres ¿Acaso no es normal que una empresa de detectives, se supone que legalizada, disponga de cientos de dossieres? Las tertulias de toda España, especialmente las de Madrid, echan humo y no paran de hablar de esa "Catalunya corrupta y maquiavélica". Por otro lado, el Govern de la Generalitat reclama las competencias para aclarar este asunto y exige que intervengan los Mossos d'Esquadra en vez de la Policía Nacional, y de paso, deja caer que el CSIC está incrementando sus efectivos en Catalunya. Y para liarlo más, responsables del Govern denuncian espionaje ante los Mossos para que puedan intervenir.
Lo dicho, un vodevil, cuyo argumento serviría para un buen guión de película, no sé si de risa o espionaje.
Mientras tanto, hay preguntas que quedan en el aire, y en las que según parece nadie repara:
¿Por qué Alicia Sánchez Camacho hizo sus denuncias ante la Policía Nacional y no ante los Mossos? ¿Será porque así su amigo y compañero de partido Ministro del Interior controlaría el tema y la información? ¿Es que la señora Diputada no se fía de los Mossos?
Si resulta que esta empresa de detectives ha trabajado para media España, entre otros, parece que también para la señora Cospedal ¿Por qué se circunscribe el tema sólo a Catalunya? ¿Es que lo que interesa es enmerdarlo todo para generar confusión, miedo y hastío, en unos momentos cruciales para la historia de Catalunya? ¡Como si los Bárcenas y Gürtel no existieran! Todo para acabar diciendo que tal y como está la cosa no es momento de...
Por cierto, ¿Alguien se acuerda de los tejemanejes del Sr. Oriol Pujol Ferrusola?


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