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miércoles, 11 de noviembre de 2009

La otra corrupción que pasa inadvertida


27 procesados por una trama de corrupción

Entre los acusados hay guardias civiles y expolicías nacionales

J. G. ALBALAT
BARCELONA

Una jueza de Martorell ha procesado a 27 personas, entre ellas siete guardias civiles, dos expolicías, posibles narcotraficantes, dos abogados y un periodista en un proceso judicial abierto por una presunta trama de corrupción. La investigación se inició a raíz del robo, en el 2005, de 400 kilos de cocaína de un contenedor en el puerto de Barcelona, y ha permitido descubrir una serie de actuaciones supuestamente delictivas que incluyen asociación ilícita, detención ilegal, blanqueo de capitales, estafa, tráfico de influencias, lesiones y hasta calumnias.
En un extenso auto de 74 páginas, la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Martorell detalla cómo comenzó la investigación, impulsada por la Fiscalía Anticorrupción, y las actuaciones que se han realizado, desde escuchas telefónicas hasta declaraciones de confidentes, y la unificación de diferentes procesos.
La magistrada explica que la trama fue creada aproximadamente en 1999 a raíz de un «reducto delincuencial» del que formaban parte los ahora procesados Javier Segura, conocido como Trapero, Daniel Ribelles, Bolo, y Antonio Bals, El Gordo o Toni el de los desguaces. A ellos se añadieron otros amigos, «conocidos del hampa, compañeros de prisión» y personas vinculadas «al tráfico ilegal de drogas o al de vehículos sustraídos», y un segundo grupo dirigido por los hermanos y expolicías Antonio y Carlos Giménez Raso (conocidos como Los Cromos o Los Gemelos), e integrado por los guardias civiles Antonio Saenz, El Tete, y Roberto de Pradena, quienes, además, se servían de otros guardias que eran conocidos como Los Soldados.
La trama, según la jueza, empezó a actuar en enero de 1999 con el robo de unos fardos de hachís que se guardaban en un taller de vehículos de Mollet del Vallès.
Después se sucedieron otras sustracciones de droga. Según el auto de procesamiento, de los beneficios participaban algunos de los agentes imputados. Y es que la banda se aprovechaba de «la información reservada» de que disponía, y tenía «la infraestructura necesaria para conseguir la finalidad delictiva planeada y procurar la inmunidad». El golpe final fue el robo del puerto.
Los dos abogados y el experiodista están procesados por las presuntas calumnias vertidas contra el coronel de la Guardia Civil Miguel Gómez Alarcón, que ha dirigido la investigación sobre la trama corrupta. La intención, según las pesquisas, era crear una situación de presión mediática para lograr la excarcelación de los imputados.

Artículo publicado en El Periódico. 11.11.09

1 comentario:

ricard dijo...

Coincidí varios años trabajando en un Ayuntamiento cercano con uno de los citados en este articulo, donde él ejercía como sargento de la Policia Local, he de decir que si al final resultan culpables, este caso me hará ver como la "corrupción" puede tener muchas caras nada visibles para los que estan a su alrededor.