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miércoles, 3 de septiembre de 2014

MANIFEST DEL PSC AMB MOTIU DE L’ONZE DE SETEMBRE DE 2014



MANIFEST DEL PSC AMB MOTIU DE L’ONZE DE SETEMBRE DE 2014
En aquest Onze de Setembre en què commemorem 300 anys
del final de la Guerra de Successió, els catalans i les catalanes
tenim l’oportunitat de reflexionar sobre el nostre futur
amb la voluntat de construir una Catalunya lliure, segura,
pròspera, justa i honesta, especialment atenta al benestar
de tots i cadascun dels seus ciutadans i ciutadanes.
L’Onze de Setembre els catalans i les catalanes reivindiquem
el que som i la nostra voluntat de ser com a poble. Enguany,
però, volem subratllar la nostra denúncia i el nostre rebuig
per les situacions socialment injustes que es donen a casa
nostra, conseqüència d’unes polítiques tan equivocades per
afrontar la crisi que, simplement, la fan més greu i persistent.
Una crisi que castiga especialment els sectors més febles,
la gent que viu o que vol viure del seu treball, i el jovent del
nostre país.
Els i les socialistes volem insistir també en aquest Onze
de Setembre en la inajornable necessitat d’una regeneració
política i d’una renovació institucional que ens permetin
afrontar amb eficàcia els problemes polítics, socials i
econòmics que afecten els ciutadans i les ciutadanes de
Catalunya.
Cal afrontar els problemes de fons de la societat catalana i la
insatisfacció profunda d’amplis sectors de la població sobre
l’actual relació entre Catalunya i la resta d’Espanya, superant
la decepció que va suposar la sentència del Tribunal Constitucional
sobre l’Estatut, la percepció d’un tracte fiscal injust,
l’erosió de l’autogovern causada per la política del govern
del PP, i les incomprensions i atacs soferts per elements tan
essencials com la nostra llengua, la nostra cultura i el nostre sistema educatiu. 
En aquest sentit, volem reiterar el nostre convenciment que no hi ha cap solució viable a la greu crisi institucional que travessem que no passi pel diàleg, la negociació
i el pacte, com a condicions indispensables i prèvies a
la consulta a la ciutadania.
L’aspiració d’un millor i més just finançament però, sobretot,
l’aspiració del necessari reconeixement del caràcter nacional
de Catalunya han esdevingut avui la clau de volta de les
aspiracions de molts catalans i catalanes. Els i les socialistes
afirmem que aquest reconeixement, imprescindible ciment
de la nostra cohesió com a país, s’ha d’afermar mitjançant
una reforma federal de la Constitució que renovi el tramat
institucional de l’Estat, i asseguri l’encaix de Catalunya reconeixent
el caràcter plurinacional d’Espanya.
Avui com ahir, els i les socialistes reivindiquem amb orgull
el nostre compromís amb el catalanisme social, el catalanisme
popular que suma i cohesiona. Un sentiment transversal
que fa país, que relliga territoris i accents, que integra els
nouvinguts i que ens fa un sol poble. Catalunya s’ha de pensar,
defensar i construir sencera, sense exclusions. Cal seguir
fent país des de la Generalitat, els Ajuntaments i la societat,
com hem fet sempre en democràcia i com celebrem sempre
la nostra Diada.
Ciutadans i ciutadanes de Catalunya, bona Diada Nacional!
Us animem a celebrar l’Onze de Setembre de 2014 amb confiança,
orgull i sentiment patriòtic. Fem de la senyera el símbol
de la unitat, fem del nostre himne, un cant a la confiança, i
fem de la nostra Diada un gest inequívoc de compromís cívic
i democràtic.
Visca Catalunya!

viernes, 27 de junio de 2014

Pobreza, desigualdad y reforma fiscal

La rebaja de impuestos que planea el Gobierno implicará previsiblemente el recorte del gasto público

El profesor de economía aplicada de la UAB Josep Oliver publicaba ayer en El Periódico este interesante artículo. Una buena reflexión sobre los impuestos y su relación en la redistribución de la riqueza y el mantenimiento del estado del bienestar. Con el anuncio de la rebaja del IRPF que pretende aplicar el gobierno de Rajoy nos podemos encontrar una vez más con el "pan para hoy y hambre para mañana". Esta manía de algunos gobiernos de derechas de bajar los impuestos (curiosamente siempre aprovechan para bajar más a los que más tienen) y el populismo mediático que nos bombardea a diario, solo tiene un objetivo: adelgazar y debilitar la capacidad de redistribución de la riqueza y por lo tanto, quien más lo sufrirá son las clases bajas. El profesor Oliver lo explica estupendamente.

Llegó la reforma fiscal de Montoro. Y con ella, las críticas y los entusiasmos, según fuera la factura fiscal de cada uno. No voy a entrar en ese debate, que hurta lo más importante. Permítame el lector tirar por elevación y situar esa reforma en el contexto de nuestra creciente desigualdad y pobreza.
Conviene recordar que una parte sustancial de la redistribución de la renta se efectúa a través del gasto. El consumo de servicios públicos o el complemento de pensiones y otras ayudas sociales son muy redistributivos. Y eso, simplemente, porque están inversamente relacionados con el ingreso. Cuanto más baja es la renta del hogar, mayor consumo de sanidad o educación pública, o mayor probabilidad de recibir ayudas. Por eso una rebaja de impuestos que no tenga en cuenta la contracción del gasto efectuada estos últimos años debería levantar todas las alarmas. Porque implicará, en el mejor de los casos, el mantenimiento del insuficiente gasto público actual, y en el peor y más previsible, su disminución.
POR SI ESO no fuera suficiente, la redistribución de la carga tributaria que se plantea, con reducciones más altas para las rentas más bajas, oculta que sus grandes beneficiarios son otros: los salarios más elevados, los ingresos del capital y las rentas empresariales. La reducción del impuesto de sociedades (del 30% al 25%) se vende sin hablar de sus desgravaciones, que provocan que el impuesto finalmente devengado por las grandes empresas esté muy lejos de ese 25%. Por su parte, la disminución de la tributación en el ahorro va a provocar la amarga situación de que, en proporción a sus respectivas rentas, tribute igual un contribuyente que viva de sus inversiones (ingrese lo que ingrese) que un asalariado con menos de 30.000 euros. Y, finalmente, al reducir los tramos, y en especial rebajar el más alto del 52% al 45%, los salarios elevados verán una notable reducción en su factura. Y el régimen de las Sicav, intocable.
Y todo ello en una economía, la española, en la que el gasto de las administraciones públicas está muy alejado de la media de la Unión Europea. Con algo más del 42% del PIB en el 2013 (por subsidios de paro e intereses), continúa lejos del 47% del área del euro, por no hablar de los referentes nórdicos o de países como Francia, Bélgica o Italia, con gastos públicos por encima del 50% de su PIB.
La reducción de impuestos directos se efectúa al margen de las ingentes necesidades sociales del país. Y en unos momentos, además, en los que la pobreza crónica se amplía a extremos insoportables. Para muestra, dos botones. Anteayer mismo, Unicef denunció las carencias --alimentarias y de todo tipo-- de más del 25% de los niños de este país. ¡Más de dos millones de pequeños! ¡Dios mío! Por no hablar de lo que indica, sobre el nivel de nuestro gasto público, el ingente esfuerzo de las organizaciones que mantienen el comedor escolar los meses de verano. ¡Para evitar hambre!
¿Y qué sucederá con el déficit? El Banco de España recordaba que, entre hoy y el 2017, el país tiene que ajustar sus cuentas en 55.000 millones de euros. Si ahora reducimos los ingresos en cerca de 10.000 millones, ya me dirán cómo lo hacemos. Y visto el percal que se cuece, todo apunta a que el gran pagano va a ser, una vez más, el gasto. Porque la respuesta del comisario europeo de Economía, Olli Rehn, ha sido de todo menos amable al recordar que la Comisión Europea aún debería analizar estas cuentas e insistir en que España debe cumplir con sus compromisos. Es decir, un déficit público por debajo del 3% el 2016.
El meollo de la cuestión es que aquí los ingresos de nuestras administraciones son bajos: el 37% del PIB en el 2013, muy lejos del 46% de media de la eurozona, del 44% alemán, el 50% belga o el 53% francés. De ahí la perversidad de esa reforma, porque su núcleo duro es la reducción de la tributación de las rentas de la propiedad, de la empresa y de las más elevadas del trabajo. Y dado que hay que cumplir con el déficit, se da un paso más en la desconstrucción de nuestro pobre Estado del bienestar, hacia su jibarización.
A NADIE LE AMARGA un dulce. Y por eso la rebaja fiscal ha sido bien recibida. Pero no se confundan, en especial los mileuristas. Si efectuasen un balance entre lo que aportan (en IRPF, IVA, cotizaciones sociales, etcétera) y lo que reciben (en educación, sanidad, pensiones, etcétera), verían que, para ellos, ese saldo es favorable. Y que es negativo para los que más ingresan. En eso consiste, justamente, la redistribución, la esencia del Estado del bienestar. La misma esencia que pretende reducir esta reforma. La alegría en casa del pobre dura poco. Y la que tenga por la reducción de su IRPF la va a pagar muy cara. Con menos --y ya es decir-- servicios públicos.

lunes, 26 de mayo de 2014

Gracias Ripollet


Ripollet, una vez más ha votado mayoritariamente socialista. En las elecciones europeas celebradas ayer 25 de mayo, en Ripollet el PSC ganó en 29 de las 34 mesas electorales, siendo la primera fuerza más votada a una gran distancia de la segunda.
Teniendo en cuenta la situación especial que vive Catalunya, con el proceso soberanista de fondo, y una atomización del voto en candidaturas minoritarias, el PSC de Ripollet ha demostrado su fortaleza.
Es evidente que el voto independentista se ha movilizado, puesto se que se le ha querido dar a estas elecciones un significado más allá de la representación en el Parlamento Europeo.
Gracias a todos los militantes y simpatizantes que en el día de ayer dedicaron su tiempo al Partido en las diferentes mesas electorales, y sobre todo, gracias a los vecinos y vecinas que una vez más han votado mayoritariamente al Partido socialista.

Resultados electorales de Ripollet:
http://www.324.cat/eleccions-europees-2014/municipi/ripollet

Para consultar datos por circunscripciones y municipios:
http://www.resultados2014.interior.es/99PE/DPE99999TO.htm


jueves, 15 de mayo de 2014

Ripollet, segon municipi menys endeutat



El Ministeri d’Hisenda acaba de publicar les dades d’endeutament municipal al tancament de l’exercici 2013. Les dades confirmen la bona salut del deute de l’Ajuntament de Ripollet que s’ha rebaixat un 33’8 per cent els darrers 5 anys, fent que Ripollet passi de ser el tercer municipi de més de 20.000 habitants menys endeutat de Catalunya ara fa un any a ocupar el segon lloc, amb un deute de 202’43€ per habitant.
Si les previsions es confirmen, al tancament de l’exercici 2014 el deute haurà baixat fins a situar-se als 187 € per habitant.
En aquests moments de crisi és molt important gestionar el deute per evitar pagar interessos que poden servir per a fer front a l’increment de la demanda de despesa social corrent, especialment un Ajuntament com el nostre amb poca capacitat de generar recursos degut a la limitació del seu terme municipal (4’3 Km2). Aquesta va ser l’aposta del govern municipal de Ripollet al començament de la crisi, i crec que està donant molt bons resultats.
Per altra banda, aquest fet no implica una disminució de la inversió municipal, ja que aquest mandat haurem invertit prop de sis milions d’euros en millores d’instal·lacions municipals, carrers, zones verdes i places, sense comptar la inversió del nou tanatori (2’4 milions d’euros). Pràcticament la totalitat d’aquestes inversions han estat finançades per altres administracions, per la qual cosa, l’Ajuntament no ha necessitat recórrer al deute. A més, la majoria han estat i estan sent executades directament per l’ajuntament o pel Patronat Municipal d’Ocupació, fet que ens garanteix que les persones contractades són aturats i aturades de Ripollet.
Aquestes xifres son el resultat d’un objectiu comú, de la implicació del govern municipal i també dels treballadors de l’Ajuntament. Enhorabona!

http://www.minhap.gob.es/es-ES/Areas%20Tematicas/Administracion%20Electronica/OVEELL/Paginas/DeudaViva.aspx
http://www.economiadigital.es/es/deuda-ayuntamiento.php

Deute per habitant dels municipis de + de 20.000 h. de Catalunya



MUNICIPI  CENS 2013 Deute viu a 31/12/2013
    (milers d'euros)
Deute € / habitant
1 Sant Adrià de Besòs 34.822 4.099 117,71 €
2 Ripollet 37.234 7.537 202,43 €
3 Sant Andreu de la Barca 27.329 6.048 221,31 €
4 Sant Vicenç dels Horts 28.181 7.003 248,49 €
5 Sant Pere de Ribes 28.730 7.453 259,42 €
6 Premià de Mar 28.136 7.381 262,33 €
7 Olesa de Montserrat 23.742 6.494 273,52 €
8 Viladecans 65.444 20.495 313,17 €
9 Palafrugell 22.942 8.379 365,21 €
10 Sant Joan Despí 32.812 13.923 424,33 €
11 Esparreguera 21.926 10.119 461,49 €
12 Sant Feliu de Llobregat 43.769 20.946 478,55 €
13 Esplugues de Llobregat 46.667 22.528 482,73 €
14 Santa Perpètua de Mogoda 25.473 12.301 482,90 €
15 Montcada i Reixac 34.863 16.862 483,67 €
16 Cerdanyola del Vallès 57.642 28.106 487,60 €
17 Prat de Llobregat, el 63.419 31.608 498,40 €
18 Sant Boi de Llobregat 83.408 42.234 506,35 €
19 Vilafranca del Penedès 38.929 20.499 526,57 €
20 Hospitalet de Llobregat, l' 254.056 133.860 526,89 €
21 Masnou, el 22.595 12.169 538,58 €
22 Sant Feliu de Guíxols 21.945 11.913 542,86 €
23 Girona 97.292 53.323 548,07 €
24 Vilassar de Mar 20.030 11.015 549,93 €
25 Pineda de Mar 26.157 14.914 570,18 €
26 Badalona 219.708 127.300 579,40 €
27 Sabadell 207.649 123.997 597,15 €
28 Rubí 74.468 48.687 653,80 €
29 Castelldefels 63.077 41.893 664,15 €
30 Martorell 28.108 19.102 679,61 €
31 Valls 24.649 16.785 680,96 €
32 Barcelona 1.611.822 1.110.000 688,66 €
33 Granollers 59.753 41.174 689,07 €
34 Barberà del Vallès 32.580 23.541 722,57 €
35 Sant Cugat del Vallès 86.108 63.572 738,28 €
36 Figueres 45.123 33.747 747,90 €
37 Vila-seca 21.689 16.841 776,48 €
38 Molins de Rei 24.878 19.516 784,48 €
39 Salt 30.247 23.897 790,06 €
40 Olot 33.981 27.038 795,68 €
41 Amposta 21.511 17.179 798,59 €
42 Salou 26.752 21.912 819,08 €
43 Manlleu 20.435 16.903 827,16 €
44 Mataró 124.099 106.602 859,01 €
45 Santa Coloma de Gramenet 120.029 103.459 861,95 €
46 Lleida 139.809 124.050 887,28 €
47 Mollet del Vallès 51.954 46.191 889,08 €
48 Castellar del Vallès 23.455 21.331 909,46 €
49 Lloret de Mar 40.803 37.408 916,80 €
50 Vic 41.647 38.589 926,57 €
51 Manresa 76.170 73.286 962,14 €
52 Terrassa 215.055 211.276 982,43 €
53 Blanes 39.660 39.130 986,63 €
54 Gavà 46.377 48.291 1.041,27 €
55 Cornellà de Llobregat 86.687 92.289 1.064,62 €
56 Sitges 29.140 36.676 1.258,60 €
57 Igualada 38.978 50.408 1.293,24 €
58 Tarragona 133.545 179.225 1.342,06 €
59 Vilanova i la Geltrú 66.275 91.837 1.385,70 €
60 Tortosa 33.992 50.575 1.487,86 €
61 Cambrils 33.775 55.332 1.638,25 €
62 Calafell 24.563 41.128 1.674,40 €
63 Vendrell, el 36.747 82.983 2.258,22 €
64 Reus 106.790 287.487 2.692,08 €





















Catalunya 7.553.650 5.500.171 728,15 €

Província de Barcelona 5.540.925 3.592.929 648,43 €

Municipis Cat. +20.000 hab. 5.329.631 4.141.848 777,14 €

martes, 13 de mayo de 2014

Raimon, un símbolo de libertad que merece respeto


Dos artículos interesantes publicados estos últimos días: "Antes está el derecho a dudar" publicado por Lluís Bassets en El País el 11 de mayo y "¡No me toquen a Raimon!" publicado en La Vanguardia por Antoni Puigverd el 12 de mayo. Invito a su lectura y a una reflexión serena.


Antes está el derecho a dudar

En la duda y no en la certeza está la clave. Sin duda no hay pensamiento. Tampoco deliberación, ni confrontación racional de argumentos. En la duda y no en la certeza está el fundamento de la ciudadanía activa y en consecuencia de la democracia.
La duda no sirve a quienes quieren reducir la democracia a depositar una papeleta en una urna cada cuatro años. Pero menos sirve todavía a quienes quieren organizar una votación única y definitiva, un vuelco inexorable, determinado por una dinámica de la historia inscrita en los astros.
Los dubitativos, y todavía más los dubitativos conscientes y reivindicadores, son un estorbo para quienes quieren aprovechar una oportunidad inesperada. Las dudas no convienen a creyentes, convencidos y conformistas. Menos todavía a acomodaticios y oportunistas que se han pasado de bando y se han dejado empujar e intimidar. Nadie más intransigente que un converso. En tiempos de hegemonías oceánicas y unanimismos, las preguntas ofenden.
Veamos lo que nos dicen las certezas. La hoja de ruta está ya trazada. No hay marcha atrás. Sí o sí, o incluso sí y sí. Hay líneas rojas que no podemos pisar. Tenemos un calendario y una fórmula irrenunciables. Hay plazos perentorios. Tenemos prisa. No reconocemos ninguna vía tercera o intermedia entre la nada que identificamos con lo que tenemos y el todo que queremos y creemos obtener de inmediato.
¿Qué papel queda para el ciudadano que duda? Quien dude de la fecha, las preguntas y el objetivo histórico, merecerá quedar descalificado, ya no como enemigo de la patria, sino incluso como enemigo de la democracia.
Y sin embargo, la duda no excluye el problema. Al contrario, le da profundidad y amplitud. Si partimos de la duda, podemos al final incluirnos a todos. Si partimos de la certeza dictada por alguien que ha decidido ya el camino y el destino, entonces es seguro que nos dividiremos y fracasaremos. Todos por igual, por cierto.
El problema es real y consistente. Es una cuestión de democracia: una población circunscrita en un territorio perfectamente reconocible no puede ser gobernada civilizadamente sin su consenso, algo que todos sabemos cuándo y por qué se rompió.
El lehendakari Urkullu ha señalado los pasos y el orden de los factores, sea cual sea la sustancia: diálogo, negociación, pacto, y al final, ratificación democrática. El presidente Mas, en cambio, ha situado las urnas por delante, en forma de una consulta para la independencia. Todo lo ha decidido unilateralmente sin pasar antes por unas elecciones con un programa claro como los nacionalistas escoceses: Junqueras sí esgrimió la independencia; CiU, solo el confuso Estado propio dentro de Europa. Mas quiere el derecho a decidir lo que ya está decidido. Por eso quienes dudan estorban.
El derecho a decidir está muy bien. Lo avala el Tribunal Constitucional. Pero antes y por encima está el derecho a dudar, obligación incluso para quien quiera pensar por sí mismo. Y eso es lo que ha avalado en sus declaraciones y en sus recitales, con su tranquila apología de la duda, el último Premi d'Honor de les Lletres Catalanes, Raimon Pelegero.
Ya es notable y merecido que vaya a Raimon el premio que da Omnium Cultural a quien "per la seva obra literària o científica, escrita en llengua catalana, i per la importància i exemplaritat de la seva tasca intel·lectual, hagi contribuït de manera notable i continuada a la vida cultural dels Països Catalans". A fin de cuentas, es el primer cantante y autor de canciones que lo recibe. Pero más notable es que sea porque, en efecto, ha contribuido como muy pocos a la preservación de la lengua y de la cultura de los ciudadanos de habla catalana sin dejar de expresar dudas ni de interrogarse, incluso ahora mismo, en el tiempo de las grandes certezas y unanimidades.
Independencia o asimilación, tal es la dicotomía radical que plantean quienes han impulsado el proceso, convencidos, nos dicen, de que no hay terceras vías en el futuro de Cataluña. Es una tesis que exige la foto fija del actual momento político, desde que han descarrilado los consensos y la crisis ha corroído las instituciones. Desde Valencia y también desde Mallorca, no tan solo es legítimo sino racional y obligado, incluso para la más plena visión catalanista, evaluar la tercera vía con algo más de cuidado. No está claro que la independencia sea más beneficiosa para la unidad de la lengua y la cultura catalanas de lo que pudiera serlo combatir por la continuación de la convivencia de todos los ciudadanos catalanohablantes dentro de una España plural, organizada como un Estado federal y plurinacional.
Si en las dudas de Raimon despunta la tercera vía, no es solo por su temple de intelectual crítico sino también por su preocupación por la unidad catalana y por el futuro de la lengua en Valencia y Mallorca. Omnium Cultural ha premiado, quizás sin calcularlo, la ejemplaridad de sus dudas. Por eso el Premio y los cuatro recitales en el Palau desde el pasado jueves hasta ayer, además de un goce para sus numerosos admiradores y amigos, son una incitación a la duda y un llamamiento a que todos las respeten, tanto las del cantante como de quienes quieran seguir su ejemplo.

¡No me toquen a Raimon!
Ahora es Raimon el problema. Manifestó ciertas dudas sobre la independencia y una numerosísima legión de tuiteros y comentaristas de diarios digitales catalanes sentenció, en los oscuros juzgados de internet, que Raimon sea expulsado del templo de la catalanidad. “¡Vete a Valencia –le dicen– con los del PP!”. Esta es la grosería más dulce que le vomitan encima. No son cuatro insensatos. Son muchísimos. Tantos, que deben ser considerados, no anécdota, sino categoría. Se burlan de la trayectoria de Raimon. Lo tratan de miserable, vendido y cobarde.Saben que Raimon ha sido excluido de su País valenciano precisamente porque desde hace 50 años, habiendo nacido en la calle Blanc de Xàtiva, es el emblema de la unidad de la lengua de Llull, March y Rodoreda. Saben que sin Raimon, sólo los eruditos podrían citar ahora versos de Ausiàs March, Roís de Corella o Espriu. Sin Raimon, la lengua catalana quizá no habría llegado a la democracia en condiciones de ser protegida, ya que, en el inacabable silencio de la dictadura, fueron muchos los que, a pesar de haberla recibido de los padres, ya no la usaban ni en la calle, ni en las tiendas, ni cantando bajo la ducha.Cuando los Sírex y Mustang, por legítimas y naturalísimas ganas de vender discos, componían sus éxitos en castellano y salían cada domingo en Escala en Hi-Fi de la televisión franquista en blanco y negro, Raimon componía y cantaba en su lengua natal y, por ello, era vetado en radio y televisión. Sus recitales eran prohibidos o parcialmente censurados, siempre férreamente vigilados. Sin Raimon, la cançó no habría alcanzado ni el vuelo interior ni la proyección internacional que conquistó. Cuando, por miedo o por comodidad, la mayoría de los catalanes callaban y se acomodaban al franquismo, Raimon cantaba a pecho descubierto y avanzaba el amanecer democrático.Raimon es, por encima de todo, un artista originalísimo, con un sentido musical extraordinario, que ha avanzado a contraviento, desafiando las modas pop, folk y rock que han imperado en su época. Sin olvidar otra de sus grandes virtudes: es un poeta delicioso.Si los más intransigentes partidarios de la nación catalana desprecian el formidable bagaje de Raimon es que se ha producido una mutación aberrante en una parte del catalanismo. Una mutación pariente de la estridencia de Beppe Grillo y del tremendismo de Roberto Calderolli. Al detectarse esta ola subterránea, sulfurosa y excluyente, debería haber encendido una luz de alarma, en los partidos y organizaciones soberanistas.Raimon es el flamante Premi d’Honor de este año, un galardón que Òmnium concede para honrar a una gran obra cultural y a una personalidad ejemplar al servicio de la cultura catalana. Pero Muriel Casals no lo ha defendido. Lo ha justificado: “Hay gente que necesita más argumentos para tomar su decisión y otros que lo tienen muy claro”. No, Muriel, no es esa la respuesta que requerían los miserables ataques que ha recibido Raimon, desde que Sílvia Cóppulo lo entrevistó. Estas legiones que vociferan en el circo del populismo, amparadas en el secreto, pero cobijadas por medios no sólo digitales, no pueden ser puestas en el mismo plano que Raimon. He echado de menos que alguien (no sé: el presidente de la Generalitat o la propia presidenta de Òmnium), con ese tono indignado que a veces gastaba Pujol, exclamara: “Però qui s’han cregut que són, aquests!”.Siempre he temido la división social catalana, pero hoy no hablamos de eso. No hablamos tampoco de violencia política (entre otras razones porque Raimon, como tantos valencianistas, con el añorado Joan Fuster al frente, ha notado durante décadas, y continúa notando, los efectos de la exclusión, la censura y el sabotaje cultural: en la Valencia actual los ciudadanos españoles más inquietos encontrarán rastros de intolerancia institucional, violencia soterrada y persecución de minorías). No. Hoy hablamos de la división en el interior del catalanismo.Sectores populistas intentan aprovechar el desplazamiento del eje catalanista hacia el independentismo para asaltar su dirección. Prueba fehaciente de ello son los ataques furibundos y masivos contra Raimon. Mirar para otro lado, como hacen los presidentes de clubs de fútbol con sus ultras, es una manera de darles la razón.El nacionalismo catalán hace ya décadas que les regala razones. Cuando explica el pasado inmediato, por ejemplo.Los jóvenes independentistas creen que las generaciones catalanas de la transición fueron blandas, cobardes e ingenuas, al pactar la recuperación de los derechos de Catalunya. Les han explicado un relato falso. Dejando de lado la valoración positiva o negativa de aquella transición, un hecho está fuera de discusión: salvo excepciones como la de Jordi Pujol, el nacionalismo catalán fue muy débil durante el franquismo. Y llegó corto de tamaño a la transición. El antifranquismo catalán era catalanista, habló a menudo andaluz y siempre vinculaba la reivindicación de los derechos sociales a la de los culturales. El catalanismo antifranquista era conciliador e inclusivo; defendía el mínimo común denominador y estaba abierto a la España democrática. Raimon fue entonces pieza clave. Quien salvó las palabras fue él; y gente como él. Gente heroica y anónima que arriesgaba el tipo cada día por este país (mientras la mayoría de los catalanes, incluidos los nacionalistas, callaba, prudentemente, y esperaba tiempos mejores). Hace demasiados años ya que aquella gente heroica es acusada de blanda, cobarde y mezquina. ¡No me toquen a Raimon! Hasta ahí podíamos llegar.

miércoles, 30 de abril de 2014

Cap a la segona reindustrialització del Vallès Occidental


Aquest matí s'ha celebrat l’acte de signatura de la declaració “Cap a una segona reindustrialització del Vallès Occidental”. L’acte ha tingut lloc a la sala d’actes del rectorat de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).
Un projecte esperançador, innovador, amb vocació de futur que vol ser referència arreu del país. La nostra comarca ha estat sempre un motor econòmic i industrial molt important, que ha sabut adaptar-se als canvis. Dels de els anys 80, el teixit productiu industrial de la nostra comarca ha experimentat una important evolució, transformant una indústria majoritàriament tèxtil en una diversificació d’indústria més tecnològica, que ha estat l’element clau per liderar les exportacions.
A ningú se li escapa què la reindustrialització de la nostra comarca, amb la reconversió d’empreses, amb la generació de noves amb valor afegit, amb una aposta clara per la formació professional, per un nou plantejament de les infraestructures viàries, tecnològiques i de transport públic, és imprescindible per sortir de la crisi, i el més important, per generar llocs de treball.
Comptem amb una llarga experiència, amb infraestructures tecnològiques de primer nivell (Parc Tecnològic, Sincrotró...) Universitats (UAB, UPC, UIC), Gremis, Patronals, Sindicats, i uns pobles i ciutats amb un comerç potent i serveis de qualitat.
Avui, tots els actors socials i representants polítics de diferents colors hem unit les nostres forces per un projecte comú. Hem posar la “primera pedra” d’aquest projecte, que de ben segur incorporarà nous actors que tenen molt a dir. En els propers mesos haurem de posar fil a l’agulla i concretar les diferents propostes, i també anar avaluant els resultats, especialment els que fan referència a la creació de nova ocupació.

DECLARACIÓ DEL VALLÈS OCCIDENTAL CAP A LA SEGONA REINDUSTRIALITZACIÓ:


martes, 29 de abril de 2014

Duran Lleida: "La tercera vía es la única solución y está más viva que nunca"


Duran i Lleida és un polític incombustible. Al marge de les diferències ideològiques, no es pot negar la valentia a l’hora d’exposar les seves opinions, inclús contràries a la corrent majoritària que impera a la coalició a la que pertany.
Tant de bo què el temps li doni la raó i s’imposi el sentit comú per a solucionar la greu crisi política que vivim a Catalunya.
Entrevista publicada al diari La Vanguardia el passat diumenge 27 d’abril:

viernes, 4 de abril de 2014

El Consorci de Turisme i els municipis propers al riu Ripoll impulsen millores de l'entorn




Els ajuntaments de Barberà, Castellar del Vallès, Montcada, Ripollet, Sabadell i el Consorci de Turisme del Vallès Occidental han signat aquest dimarts, 1 d'abril, un conveni de col·laboració per a l'execució del Projecte d'arranjament de la xarxa de camins de l'entorn del riu Ripoll. L'acte ha tingut lloc a l'edifici El Mirador de Castellar i ha comptat amb l'assistència dels alcaldes dels cinc municipis (Joan Carles Sánchez, Juan Parralejo, Maria Elena Pérez, Anna del Frago i Ignasi Giménez, respectivament) i de la presidenta del Consorci, Olga Olivé. Les actuacions a Ripollet inclouen crear accessos a la llera del riu. 

L'objectiu d'aquestes obres i arranjaments és generar un entorn territorial basat en la qualitat de l'oferta, millorant les infraestructures turístiques. Així, es pretén potenciar la zona del riu Ripoll, un espai que és molt utilitzat tant pels hortolans com pels ciutadans que el freqüenten en el seu temps de lleure.

El conveni formalitza l'execució de diferents actuacions que es duran a terme aquest any, donant continuïtat a les tres accions que es van realitzar l'any passat a la part més alta del riu i que van incloure el municipi de Sant Llorenç Savall i Castellar del Vallès. Les obres d'aquesta nova fase, per un import de 126.475.86 euros, compten amb una subvenció del 95% del Pla Únic d'Obres i Serveis de Catalunya 2008-2011 de la Generalitat i amb una aportació dels municipis del 5%.

Actuacions als diferents municipis
Les obres s'iniciaran durant els propers dies al municipi de Montcada i Reixac, on es transformarà en un camí transitable per bicicletes i vianants un sender de 700 metres lineals, situat entre el final del terme de Ripollet i la cantonada entre els carrers de Bach i Can Tapiola.

A continuació, al municipi de Ripollet s'enderrocarà el mur existent en un tram on coincideixen els marges del riu i del camí i s'efectuaran uns accessos a la llera del riu. A més, es construirà un talús i es refarà el tram de camí.

A Barberà del Vallès es faran un total de tretze actuacions al tram de camí que uneix la trama urbana del municipi amb la zona de la Verneda i el passeig que voreja el riu fins al pont del carrer Dr. Crusafont, com ara la millora del ferm, el tancament als vehicles a l'entrada de l'àrea de la Verneda o la plantació d'arbres i arbustos al llarg del passeig fluvial.

Es seguirà a Castellar del Vallès, on es construirà una passera fixa de 23 metres de llarg al pas del riu pel Molí d'en Busquets i s'arranjaran els paviments i les cunetes adjacents.

Finalment, a Sabadell, les obres consistiran en la col·locació d'una barrera de formigó tipus New Jersey, sobre el mur de protecció existent al tram de camí que discorre paral·lel al riu Ripoll des de Sabadell fins a Castellar, en un tram d'aproximadament 320 metres lineals, en el tram de la Verneda de Can Deu i uns altres 40 metres lineals a la Font dels Degotalls.
Noticia: ripollet.cat
 

miércoles, 26 de febrero de 2014

El problema catalán y español


Interesante artículo publicado por Antonio Garrigues Walker en La Vanguardia de hoy:

El estamento político en su conjunto está conduciendo el aparente desencuentro entre Catalunya y España con un escaso sentido de responsabilidad. Hay, sobre todo, un exceso de manipulación de la verdad en todos los órdenes y especialmente en lo que atañe a la historia, a la economía y a las consecuencias reales de una secesión. El muy peculiar derecho a la mentira que se atribuyen a sí mismos los políticos –como arma tradicional, legítima e imprescindible en defensa de un objetivo– no puede seguir creciendo sin límite ni contención alguna. La ciudadanía ha cambiado decisivamente. Tiene una alta capacidad de información y de crítica y por lo tanto de rechazo e intolerancia a los abusos sectarios. Esa ciudadanía reclama ahora –aunque no levante suficientemente el tono de su voz– un derecho inequívoco y esencial: “El derecho –son palabras de Antón Costas, presidente del Cercle d’Economia– a una información veraz” en un tema tan complejo, tan sensible y tan importante para nuestro presente y nuestro futuro.
España no roba nada a Catalunya y Catalunya no roba nada a España. El proceso auténtico es justamente el contrario. España aporta mucho a Catalunya y Catalunya aporta mucho a España. El mensaje de España a Catalunya no puede ser otro que el de la admiración, el agradecimiento y el reconocimiento de su identidad en todas sus múltiples facetas y de todas sus maravillosas aportaciones al acervo catalán, al español y al mundial. Ninguna otra región europea la supera en este terreno. Y el mensaje de Catalunya a España tendrá que contar con un grado idéntico de admiración, agradecimiento y reconocimiento por todas las contribuciones que ha hecho España para contribuir a su desarrollo y la importancia que concede a su integración en un Estado que, aunque sea con reservas en algunos sectores, está asumiendo su pasión identitaria –un espectáculo por cierto maravilloso y envidiable– y también sus derechos históricos y en concreto el “derecho a disponer de los medios necesarios para asegurar la transmisión y la perennidad de su lengua”, de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos del 6 de junio de 1966. Por esas y otras razones, la separación entre España y Catalunya generaría daños sustanciales, daños inasumibles, en todos los órdenes y en especial en la estabilidad política y la riqueza sociológica y económica y, sin duda, en la relación con Europa. Por el contrario, un acuerdo para superar las tensiones entre España y Catalunya daría un gran impulso a nuestras buenas perspectivas actuales y en su conjunto a la imagen de España en el mundo. Sería todo un ejemplo de madurez democrática y solidez institucional.
Partiendo de estas bases, que algunos considerarán, erróneamente, como un ejercicio de buenismo, la guía para avanzar positivamente en la búsqueda de un entendimiento civilizado sería la siguiente: Catalunya no debe considerar, y aún menos amenazar, con la posibilidad de una cuarta declaración unilateral de independencia y tampoco debe poner en marcha una consulta ilegal. El derecho a decidir tiene una estética y un atractivo intelectual impecables y puede que en algún momento futuro se desarrolle y se aplique con toda normalidad, pero este no es desde luego el momento. El Gobierno español no va a autorizar, ni puede autorizar, una consulta “legal”.
Nadie podrá impedir que se anticipen las elecciones autonómicas y que se les atribuya políticamente el carácter de plebiscitarias sobre el soberanismo y la independencia, pero sería un riesgo excesivo por cuanto generaría una radicalización del diálogo y la convivencia hasta límites extremos, no resolvería el problema y crearía otros nuevos y podría concluir en un mapa político deformado e inmanejable. Exactamente igual sucedería si se intentase manipular las próximas elecciones europeas en el sentido antes citado.
El Gobierno español no puede refugiarse permanentemente en los límites de nuestra Constitución, que tendrá que ser reformada para adaptarse a las nuevas realidades, ni tampoco en la oposición europea a los procesos de secesión porque se pueden esgrimir ejemplos para todos los gustos. Lo que tiene que hacer el Gobierno español es abrirse confiadamente al diálogo y reconocer abiertamente que nuestro modelo territorial –que es una forma de federalismo– admite crecimientos asimétricos que responden a las distintas sensibilidades históricas y que admite también conciertos fiscales y otras medidas similares que profundicen y garanticen el autogobierno.
España tiene que aceptar que el nacionalismo catalán –como todos los nacionalismos– va a mantener siempre como referencia básica la capacidad de decidir sobre su propio destino y por ello debe entender que adopte, de forma democrática, las acciones que les parezcan más propias y más útiles con ánimo de lograr su objetivo final. Este no es el género de problemas que se pueda solucionar de una vez para siempre. Tenemos por delante un largo camino de tensiones complejas y de entendimientos difíciles, pero hasta ahora lo hemos hecho bien y lo seguiremos haciendo bien en el futuro.
Nadie tiene que pedir perdón a nadie, pero sí hay que reconocer que todos hemos cometido errores, algunos sustanciales, y que los errores hay que rectificarlos, incluyendo los que se produjeron con motivo de la decisión del Tribunal Constitucional sobre el Estatut catalán, un hito clave y decisivo en el crecimiento geométrico del proceso soberanista.
No es aceptable alegar como excusa para no pactar o para no hablar que se ha perdido la confianza en razón de que España o Catalunya no han cumplido sus promesas. Aun cuando sean ciertos algunos incumplimientos se debe seguir confiando, sin reservas, en la capacidad de alcanzar acuerdos porque lo contrario sería entrar en una vía muerta. Basta con crear un nuevo ambiente en el que todos podemos y debemos colaborar. Y ese proceso ya se ha iniciado. Estamos en el buen camino.
El 28 de diciembre de 1930, hace 84 años, el periodista catalán Agustí Calvet, Gaziel, formuló la siguiente pregunta: “¿Se habrá entendido, al fin, que no nos queda más remedio que colaborar con España, influir en España, para no tener que apechugar callando –por fuerza, como acabamos de hacer durante seis años– todo lo que pueda derivarse de nuestra ausencia en el gobierno de España?”. Y cuatro años más tarde, el 10 de octubre de 1934, afirmó lo siguiente: “La historia de Cataluña es esto: cada vez que el destino nos coloca en una de esas encrucijadas decisivas, en que los pueblos han de escoger entre varios caminos, el de su salvación y su encumbramiento, nosotros, los catalanes, nos metemos fatalmente, estúpidamente, en el que conduce al despeñadero”.
Ni España ni Catalunya van a aceptar soluciones absurdas. La sociedad civil, que por fin se ha puesto en marcha, tiene todo el derecho a exigir al estamento político la inteligencia y la grandeza necesaria para encontrar una solución positiva a un problema que es tan catalán como español.

miércoles, 5 de febrero de 2014

La verdadera lliçó de dignitat

Article d'opinió publicat avui a El Periódico pel Primer Secretari del PSC Pere Navarro.



Pocs veuen el que som, però tots veuen el que aparentem, afirmavaMaquiavel, avançant-se a l'actual situació de la política catalana, que s'ha convertit en un espectacle en què la ciutadania contempla, a vegades il·lusionada, a vegades fastiguejada, sovint incrèdula, una escenificació que, més enllà de les aparents bones intencions i de les crides a l'èpica, no aporta cap resposta tangible a les demandes legítimes de més autogovern, ni cap mesura concreta que resolgui els problemes quotidians de la ciutadania.

Constato cada dia les dificultats per canviar aquesta manera de fer instal·lada en la política catalana gràcies a CiU i al seu soci-principal partit de l'oposició, ERC. Cap proposta sobre polítiques socials, cap mesura sobre política industrial, cap actuació de lluita contra l'atur proposades pel grup socialista tiren endavant, com si la política romana del Panem et circenses s'hagués instal·lat a la Catalunya actual, però sense pa.

La banalització del llenguatge també forma part d'aquesta nova política. Paraules com dignitat o democràcia són desvirtuades a força de ser utilitzades com a pedres contra l'adversari polític. Apel·lava a la dignitat, des d'aquestes mateixes pàgines dilluns passat, el màxim dirigent del partit que ha permès tirar endavant uns pressupostos que van contra la dignitat del poble de Catalunya.

Però poc digne és aprovar un pressupost amb 200 milions de noves retallades en educació, amb 800 milions de noves retallades en salut, amb l'increment dels copagaments pels serveis d'atenció a la dependència. Poca dignitat hi ha a consignar 2.300 milions en ingressos que no saben d'on trauran i que temo que acabaran sent més retallades que pagarem, com fins ara, els treballadors i les classes mitjanes. Molt poques lliçons pot donar qui s'ha convertit en còmplice dels seculars aliats de la dreta, CiU i PP, i que ha sumat els seus vots a polítiques de retallades.
La voluntat popular i la llei electoral van situar ERC com a principal partit de l'oposició. Però a Catalunya vivim el fet insòlit de veure com l'oposició s'ha convertit en la crossa del Govern, una decisió legítima que no ha anat acompanyada de la renúncia al rol de cap de l'oposició. Vivim, doncs, la poc democràtica situació que el soci del Govern és el cap de l'oposició. 
Mentrestant, l'atenció política i mediàtica se centra en les estratègies parlamentàries per fer possible la consulta. Una demanda de la ciutadania que els socialistes compartim i recolzem. Crec fermament que els catalans i les catalanes tenim dret a decidir la nostra relació amb Espanya. I estic convençut que les estratègies que s'estan seguint aparentment per aconseguir aquesta consulta no contribuiran a fer-la possible.
Ni les decisions unilaterals d'una pregunta i una data, ni la presentació de propostes al Congrés destinades a ser tombades per les majories, contribueixen a la consulta. Contribueixen a engrossir la llista de greuges, a fomentar la confrontació. Contribueixen, en definitiva, a aparentar que es treballa per a la consulta quan només s'actua d'acord amb interessos electorals.
No podem renunciar a lluitar contra la crisi, perquè fiar-ho tot a un futur idíl·lic seria no estar a l'altura de les nostres responsabilitats. Catalunya ens necessita. Ens necessita ara i aquí per tornar a la ciutadania els drets que ha perdut, i per evitar que se'n perdin encara més, com pot passar amb la reforma de la llei de l'avortament. Ens necessita per tornar a reconstruir el sistema de benestar que tant ens havia costat construir i que en tan poc temps les polítiques d'austeritat han tirat per terra.
Ens necessita per posar en marxa verdaderes polítiques de reactivació econòmica capaces d'invertir en el millor recurs que tenim, el capital humà. Ens necessita per impulsar els sectors essencials per al nostre futur. Ens necessita per fer possible, sense aparentar, un futur en què puguem decidir democràticament i viure dignament. Aquesta és la verdadera lliçó.