
Ayer por la tarde se celebró en el teatre-auditori de Ripollet el tradicional debate entre todos los candidatos y candidatas que se presentan a las elecciones municipales, organizado por la Revista de Ripollet y retransmitido por la emisora municipal de Ripollet Ràdio.
La organización fue correcta (tiempos limitados para exposición, réplicas, etc.) y el moderador, que lo hacía por primera vez en Ripollet, lo hizo bien, dentro de la complicación que supone un debate de este tipo, con ocho candidatos/as.
Seguramente, de cara al futuro, el planteamiento de las preguntas finales del público (aprox. 300 personas) se deberá de cambiar para conseguir que el debate adquiera su función, es decir, debatir, responder e informar. Si no es así, se corre el peligro de al final se convierta en la representación de una obra de teatro, cada uno con sus fans, cuyo objetivo principal no es el debate sino la descalificación del adversario.
No obstante, las actitudes empleadas nos dejan a cada uno en su sitio, y he de reconocer que ayer, sentí vergüenza ajena por la actuación de algunas personas, y creo que no fui el único, ya que numerosos asistentes, me trasladaron el mismo mensaje: siempre son los mismos.
Este comentario lo dejo como reflexión.
En cuanto al debate, he de decir que como siempre pasa, se resume en lo siguiente: pocas propuestas y mucha crítica. A veces me cuesta entender, cómo algunos partidos pueden subsistir sin tener un modelo de ciudad, sin tener claro cuáles son las preocupaciones de la gente, ni lo que necesita Ripollet en los próximos años. Sólo subsisten criticando lo que hacen los demás, sin presentar alternativas.
Ante esto, en representación del partido socialista, expuse la situación actual en la que se encuentra Ripollet y desgrané las propuestas de futuro para los próximos cuatro años, recogidas en nuestro programa electoral, claro, ambicioso y conciso y que todos los vecinos y vecinas tienen acceso, puesto que lo hemos repartido por todas las casas.
El debate dejó algunas perlas, que me permito destacar:
Sr. Calviño (PP): Propuestas: suprimir tasa de basuras, comedor escolar gratis, libros gratis, pagar la luz y el agua a los jubilados, pagar arreglos de fachadas, etc.. (el gran truco de la derecha, baja impuestos y dan más servicios. Siempre que hacen esto, tiemblan las personas más necesitadas).
Sr. Padró (COP-CPR-CAV): Dijo que CpR es alternativa a los partidos clásicos porque ellos son el pueblo, que el sector NO es un desastre urbanístico, y que todo se ha hecho mal, excepto algunas cosas que se han hecho bien porque las han propuesto ellos.
Le recordé al Sr. Padró que el COP-CPR es un partido político como los demás, que está registrado en el Ministerio del Interior y que el batiburrillo que formaron hace cuatro años ha sido un rotundo fracaso. Que forman parte de la mesa participativa del sector urbanístico NO junto al resto de partidos y representantes vecinales, instándole a decir si aceptará la decisión que adopte la mayoría (dijo que no, viva la democracia), ya que cuando las mesas participativas hacen lo que este grupo dice, entonces sí es participativa, en caso contrario, está manipulada. Ripollet debe de ser el único municipio que gobierna la oposición, y el gobierno se limita a hacer lo que su grupo dice (sin comentarios). Por último, el Sr. Padró cometió una falta de respeto hacia todos los asistentes, cuando se le preguntó si estaba de acuerdo en descalificar pisos de protección oficial (su grupo pidió responsabilidades al gobierno municipal en el último pleno por no hacerlo con un vecino), porque aparte de no responder, perdió los papeles hablando de “vosotros”. Verdaderamente lamentable.